¿Qué es un ERP y cuándo necesita realmente uno una empresa en expansión?
¿Qué es un ERP y cuándo lo necesita realmente una empresa en crecimiento?
La definición de ERP que aparece en el diccionario no sirve de nada. Decir «planificación de recursos empresariales» no aclara nada. He aquí una definición más útil: un ERP es el sistema en el que todos los registros se encuentran en un único lugar y, al modificar uno de ellos, se actualizan automáticamente todos los registros relacionados.
Ahí radica toda la diferencia. Cuando emite una factura de venta, el stock disminuye, se carga en la cuenta del cliente, se crea un asiento contable y se modifica el informe de ventas —todo ello con una sola acción. Se puede crear esta cadena en hojas de cálculo, pero entonces una persona tiene que gestionarla manualmente. El ERP no sustituye a esa persona; elimina el trabajo de copiar y pegar que realizaba.
Qué abarca un ERP
Un ERP típico unifica estos procesos en una única base de datos:
- Ventas y cuentas por cobrar: presupuesto, pedido, envío, factura, cobro y saldo del cliente.
- Compras: Solicitud de compra, pedido, recepción de mercancías, deuda con proveedores y calendario de pagos.
- Inventario: Movimientos, ubicaciones en almacén, seguimiento de lotes/números de serie, recuento y coste.
- Producción: Lista de materiales, órdenes de trabajo, planificación de necesidades de material y costes de producción.
- Finanzas: Tesorería, banca, centros de coste y flujo de caja.
- Informes: Una única capa de informes alimentada por todos los elementos anteriores.
No es necesario que lo implemente todo de una sola vez. La implementación modular le permite comenzar por donde más le duele. Sin embargo, los módulos deben compartir una misma base de datos; los programas independientes «integrados» entre sí no son lo mismo.
Síntomas que indican que está preparado
Los ingresos o la plantilla son indicadores poco fiables. Estos síntomas son mucho más fiables:
Introduce los mismos datos en más de un lugar. Si un pedido se introduce en una hoja de cálculo, el envío en otro archivo y la factura en el software de contabilidad, tres registros empiezan a reflejar tres realidades diferentes. Esta es la señal más clara.
Las preguntas sencillas tardan demasiado en responderse. Si responder a «¿cuánto hemos vendido a este cliente este mes y cuánto hemos cobrado?» lleva más de cinco minutos, sus datos están fragmentados.
Los recuentos de existencias nunca coinciden. Una discrepancia entre las existencias físicas y los registros significa que hay procesos que se están llevando a cabo al margen del sistema.
Un proceso se detiene cuando una persona está ausente. Si el conocimiento se ha acumulado en una persona en lugar de en un sistema, es necesario trasladarlo al sistema.
El cierre de fin de mes tarda días. Un cierre prolongado significa que las correcciones acumuladas durante el mes se están gestionando en un único lote.
Cuando esperar es la mejor opción
- Sus procesos aún no se han estabilizado. Si el modelo de negocio sigue cambiando, las reglas que codifique quedarán obsoletas en seis meses.
- Su volumen de transacciones es bajo. Unos pocos cientos de movimientos al mes se pueden gestionar con una hoja de cálculo bien elaborada.
- El problema es la disciplina, no el software. Si hoy nadie emite albaranes de envío, el ERP tampoco los emitirá.
Elaboración honesta del presupuesto
El coste del ERP no se limita a la cuota de licencia. Los elementos que suelen pasarse por alto:
- Preparación de datos: Limpieza de las listas de productos, clientes y existencias. Suele ser la fase más larga del proyecto.
- Personalización: Codificación de sus reglas de negocio no estándar.
- Formación: Días por puesto, no horas por usuario.
- Funcionamiento en paralelo: El funcionamiento simultáneo de los sistemas antiguos y nuevos supone horas extras para su equipo.
- Integraciones: Conexiones con el comercio electrónico, los mercados online, la banca y la facturación electrónica.
Tener en cuenta estos aspectos desde el principio evita las sorpresas que dejan los proyectos a medio terminar. No es raro que el coste de implementación supere el coste de la licencia.
Por dónde empezar
- En primer lugar, el inventario y las cuentas por cobrar. Si estos dos elementos son erróneos, ningún informe basado en ellos será correcto.
- A continuación, las ventas y las compras. Estas son las fuentes de movimiento.
- Después, las finanzas y el cumplimiento normativo. Obligaciones legales y visibilidad de la tesorería.
En resumen
El ERP no hace crecer su negocio; mantiene bajo control la complejidad generada por el crecimiento. Base su decisión en el grado de fragmentación de sus datos, no en un umbral de ingresos. Si sus procesos se han estabilizado y dispone de la misma información en varios lugares, es el momento adecuado.
Si desea determinar por qué módulo empezar, podemos analizar sus procesos y trazar un plan junto con usted.
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